Crueldad contra animales, ¿Patrimonio Cultural de la Nacion?

Ayer mientras navegaba en la web del Congreso de la Republica descargue la Agenda Legislativa del día para revisar lo del Acto Legislativo que cite en mi ultimo post… Ahi encontre un Proyecto de Ley que me llamo bastante la atencion
La senadora Dilian Francisca Toro presento una iniciativa para declarar como Patrimonio Cultural de la Nacion la Feria de Cali y la Feria Taurina de Cali… textualmente en la agenda se cita lo siguiente:
Proyecto de Ley 23/07 Senado “Por medio de la cual se declara como Patrimonio Cultural de la Nación a la Feria de Cali y a la Feria Taurina de Cali, en el departamento del Valle del Cauca y se dictan otras disposiciones”.
Autora: H.S. Dilian Francisca Toro Torres
Ponente: H.S. Luis Humberto Gómez Gallo
Gaceta: 345/07
Si bien tengo mis dudas de que la Feria de Cali tenga algo de cultural (para mi gusto es pura rumba, joda, traquetos y demas) quiza como manifestacion popular pueda aspirar a catalogarse como tal, quiza
Pero, de ahi a que la crueldad contra los animales que representan las corridas de toros, pueda ser considerado Patrimonio Cultural de la Nacion, noooooooo, de ninguna manera…
¿Como asi que el aberrante espectaculo donde se ataca vilmente a un animal indefenso, donde se disfruta sadicamente del sufrimiento y dolor de un ser vivo pueda querer considerarse Patrimonio Cultural de la Nacion?
¿Que tiene de cultural abusar, vejar, humillar y torturar hasta dar muerte a un animal?
¿Que tiene de cultura este criminal evento?
¿Como puede ser Patrimonio Cultural la apologia a la violencia, el cobarde ataque a un ser vivo?
No se en que andaran pensando los muchachos del Movimiento Antitaurino en Cali (seguro en bloquear la Calle Quinta), pero espero que tomen en cuenta este datico
Quienes esten en desacuerdo con esta iniciativa parlamentaria pueden hacerle llegar sus observaciones a la senadora Dilian Francisca Toro a sus correos:
dilian.toro.torres@senado.gov.co o senadora@dilianfrancisca.org
Que sigan pasando un buen dia, saludos
Yo!
Serna comenta,
Escrito en Noviembre 1, 2007 @ 11:42
Seria casi imposible concebir que en pleno siglo XXI, pasen este tipo de cosas, o seremos nosotros los del problema?, de cree que este pueblo llamado Colombia dejará, algún día, este tipo de adefesios?. Tal vez es una redundancia a un post que hiciste anteriormente donde decías “Los pueblos tienen los gobernantes que se merecen” y pues sin importar en la ciudad que sea, al final son como ese Pueblo solo que con sistemas de transporte de reos, mas putas y mas curas gays.
Concluyo con, - “esta iniciativa no sorprende” y que bien que dejaste los correos de aquel personaje que deber ser de las que se pone sombrero, tiene silicona y aprovecha esas fiestas para convertirse en lo que siempre ha querido, una $”@)% $)*Ǩ-`/·%@
Tatiana comenta,
Escrito en Noviembre 1, 2007 @ 15:27
No recuerdo en todos los años en los que he participado de la feria de Cali haber ido a algún evento diferente al de la rumba y la recocha, no he asistido a ningún evento cultural, diría mas bien que he estado en eventos anticultura como la famosa cabalgata, que lejos de ser un desfile de ejemplares equinos como debería ser es el despliegue de la opulencia traqueta: las mujeres con retoques y los kilos de silicona; los caballos con bafles y la música de cantina, los borrachos etc. Razones que han hecho que mucha gente de bien deje de asistir a tan deplorable evento.
Ahora, pensar en volver patrimonio cultural de la nación un evento que no tiene nada que envidiar al circo romano, es como diría un amigo ‘‘la tapa’’. Para los gustos se hicieron los colores, pero eso de nombrar patrimonio cultural un espectáculo sado como lo es la feria taurina creo que raya en la idiotez. Además en Cali hay muchas cosas importantes que necesitan atención gubernamental como para ponerse a botar corriente y tiempo en algo tan banal.
Yo le diría a la senadora Dilian Francisca Toro coja oficio y la invito más bien a que si quiere enaltecer algo que valga la pena se de un paseo por Delirio, un espectáculo en el que participan mas de 50 personas que en una fusión de música, baile, circo y gastronomía, nos muestran algo de aquel Cali salsero que tanto gusta a propios y extranjeros (pura frase de cajón).
Alicia comenta,
Escrito en Noviembre 16, 2007 @ 5:11
Hey!
La verdad es muy cierto todo lo que decís, es muy triste que estas cosas sigan pasando, tanto las corridas como la cabalgata… la verdad es el colmo que se permita pero ahí están nuestros dirigentes, los mismos que aportan para otras cosas y la educación , la cultura y el arte van quedando atrás… Esperemos a ver que nos depara la próxima feria podrida… en general diciembre se torna absurdamente aburrido en nuestra dolida ciudad… algun día se acabarán todos estos actos barbáricos? esperemos que si… un saludo y pasé por aquí!
el torero comenta,
Escrito en Noviembre 20, 2007 @ 16:23
Las corridas, me corren por las venas; desde muy chico, asistia a la feria de Cali, y siempre me encantaron los toros. Definitvamente, no es una feria de traquetos la q se vive en Cali, y asi la llaman los mignorantes; a quienes mas bien invito, para que conozcan antes de hablar. El toreo, es un rito, de mucha trayectoria, que estoy seguro, puede hacer parte de nuestro patrimoni colombiano. Estoy de acuerdo, que no es un patrimonio cultural, pero si se deberia abrir un espacio, para darle cierto reconocimiento a esta actividad. No voy a discutir las opiniones ya puestas; y soy conciente, que en el congreso se deben aprobar cosas de mayor prioridad antes de seguir con esto. Sin embargo, cada cual defiende su cuento, y lo defiende dependiendo de como lo entiende. Es mas que natural, que la senadora Toro, quiera promover proyectos, quye ayuden a su región, asi que no le veo problema alguno, ha que halla propuesto esto, siempre y cuando, no desvie toda su atencion. Cada cual, tiene derecho, a proponer, cosas que quiera cambiar; y esta no es la primera vez que un congresista propone algo asi; pues en ocasiones anteriores, se han propuesto proyectos tan descabellados, como el de cambiarle los nombres a las calles y avenidas de Bogota, por ser de conbquistadores, y no de nativos indigenas. El debate esa abierto, y escucho tadas sus opiniones; pero no voy a tolerar, que traten de llamar a la feria, como un evento que no merece respeto; pues año tras año, ha demostreado ser una tradicion del pueblo caleño, que asi como se respeta el resto de las ferias, merece el mismo respeto…Somos todos una nacion unida, no pueblos luchando por hundir las tradiciones de los demas…
Katerine comenta,
Escrito en Diciembre 17, 2007 @ 17:20
no es algo para divertirnos!!!
no es bueno ver como masacran a animales inocentes que no tiene que pagar para que las demas personas se diviertan
vamos, reaccionemos
no mas corridas!!
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Diciembre 29, 2007 @ 9:06
Cartagena, Diciembre 29 de 2007
Cartagena, Diciembre
Estimado señor
Desafortunadamente no todos pensamos como usted, cuyo punto de vista, por supuesto, respeto. De mi parte he desarrollado una investigación con base a nuestros instintos y la conclusión a la que he llegado es totalmente diferente, de acuerdo a ensayo adjunto que ha sido publicado por algunos medios del país.
Desafiar irracionalmente un instinto de supervivencia innato, que involucra la caza, y por ende la pesca, y que en si se desarrolló evolutivamente como un fin es si mismo, en donde lo que se antepone es el placer de cazar la presa y después bienvenida si lo que se caza se come; ¿cómo hace usted para extirpar algo que está en los genes? De ahí que concluya que oponerse a matar la presa, en este caso el toro, que no está en peligro de extinción, y que no sufre durante la lidia, como erróneamente lo suponen ustedes, ya que está probado, que el toro en el ruedo descarga en su organismo un cúmulo de sustancias químicas que le quitan el dolor, como lo es la beta endorfina, en primer lugar.
Cuando rechazamos la muerte de la presa, que es el instinto primario, lo que hacemos es invertir el instinto natural, lo trucamos. De ahí que todos los que se oponen a la muerte del toro en el ruedo automáticamente terminan prefiriendo la muerte del torero. El mismo instinto que cambio de presa, el toro por el hombre. ¿O no será ese, el sentimiento que los embarga cuando rechazan la muerte del toro en el ruedo? Es más terminan volviéndose violentos contra los taurinos, y que yo sepa, no ha sido el caso de los taurinos, a no ser que sea un caso de supervivencia piedra. Esto de desear la muerte del hombre si que es patológico. Solo requerimos que respeten nuestro punto de vista que nosotros por supuesto estamos respetando el pensamiento de ustedes.
Le dejo el ensayo a su disposición.
Ricardo López Solano
NUESTRO MATERIAL INSTINTIVO
Publicaciones
Informador Oasis de Mushaisa (Guajira) - Junio de 1995 No. 48 Año 5-
Lecturas Dominicales El Tiempo -Marzo 24 de 1996-
Por Ricardo López Solano
A propósito del artículo que por este medio publicara en el mes de Abril del corriente, el señor Alfredo Jiménez y que tituló “¿Civilización o Decadencia?”, respetando la opinión de nuestro amigo Alfredo, quisiera dar la mía, por lo menos y por falta de espacio, respecto a las corridas de toros.
Antes que nada somos una maquinaria plagada de instintos, y como tal, estamos amarrados a ella, así nuestros razonamientos de hombres civilizados concluyan lo contrario.
El hombre es un cazador por excelencia y este hecho, creo yo, ha sido el que más ha contribuido a que de momento seamos la especie dominante sobre la faz de la tierra.
Pero cazar es un instinto que se ha venido desarrollando en nosotros, desde hace unos quinientos millones de años, por lo menos, cuando en forma de peces, deambulábamos por los mares del Cámbrico.
Nuestra cultura de la cual tanto nos vanagloriamos, tan solo cuenta, como mucho, con unos diez mil años de existencia. Un lapso de tiempo por demás despreciable, como para hacerle la más mínima mella, a excepción de confundirlo, a un instinto tan profundamente arraigado a la naturaleza humana.
Matar la presa es un fin en si mismo, independiente que pueda servirnos o no de alimento. Frenar este instinto por complacencia cultural, de acuerdo a investigaciones que he venido adelantando desde hace algunos años, es tan peligroso como inhibir como pecaminoso el instinto sexual u otros instintos. Las desviaciones suelen abonarse con este procedimiento errado.
Reprimir un instinto en forma ciega, no es lo más saludable. El instinto siempre buscara una salida. Y es ahí donde esta el riesgo que debemos evitar a toda costa, ya que las salidas de emergencia pueden dejarnos grandes sinsabores.
Reprimir el instinto de matar la presa, por ejemplo, en razón de prejuicios de tipo cultural, religioso o filosófico, es lo más equívoco que hay. Para el caso lo único que conseguiríamos es invertir el objetivo, mientras el instinto reprimido seguirá su marcha como si nada. Lo que se oponen a la muerte del toro en el ruedo, automáticamente se apuntan a la muerte del torero. Así de sencillo es como funcionan las cosas.
Cuando en el año 84 en la plaza española de Colmenar Viejo, el toro de nombre “Burlero” de una cornada partió en dos el corazón de José Cubero, “Yiyo”, los defensores profesionales de los animales pintaron consignas desde todo punto de vista irracionales en la plaza de toros de Madrid: Queremos más “Burleros”, queremos más “Yiyos” muertos.
En estos tiempos en que la mayoría de las especies están en peligro de extinción, y ante lo cual satisfacer el instinto individual de cazar, o matar la presa acabaría en poco tiempo con todas las especies existentes, ver la muerte del toro bravo en el ruedo, sería la forma más saludable de darle curso natural a un instinto muy nuestro, que en circunstancias de represión podría generar desviaciones de tipo sádico o de violencia, a las cuales nos hemos venido acostumbrando sin percatarnos de ello.
Y un consejo clave: La muerte del toro hay que verla con ese éxtasis y sobrecogimiento religioso con que la ve el niño que no ha sido corrompido todavía por principios éticos, morales y culturales de ningún tipo.
lncognito comenta,
Escrito en Enero 3, 2008 @ 10:02
Señor Lopez Solano
Su comentario comienza señalando que ha desarrollado una investigacion… Pregunta, ¿bajo que soporte cientifico usted justifica su ponencia?
¿En que se basa su investigacion? ¿que tipo de investigacion? ¿que metodologia uso?
¿Investigacion? Ninguna por supuesto
La falta de objetividad en su “investigacion” lo lleva al extremo de afirmar erroneamente que el toro no siente dolor al ser maltratado, vejado, torturado y asesinado bajo el beneplacito y aplauso de muchos como usted que disfrutan de este tipo de barbarie
E incluso dramatiza al señalar que quienes pensamos distinto deseamos la muerte del torero… No sea extremista hombre, sus argumentos son tan flojos como a los que usted critica
Que tenga un buen dia, Yo
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Enero 7, 2008 @ 23:02
Para el amigo “El Incógnito” envió esta investigación del veterinario Juan Carlos Illera sobre el supuesto sufrimiento extremo del toro en el ruedo. La reacción de los antitaurinos: amenazas de muerte o como lo comento en mi ensayo, desvió del instinto de muerte por la supervivencia, el toro por el hombre, que es una conducta enfermiza de acuerdo a mi percepción. Me excusan.
JUAN CARLOS ILLERA
El Mundo/Crónica, GALA DÍAZ CURIEL, 25/02/2007. El toro no siente dolor en la fiesta
No sé cómo han conseguido mi correo, me lo están reventando con insultos y amenazas de muerte». No es juez ni policía ni político. Juan Carlos Illera del Portal es profesor titular y director del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, y su pecado, merecedor para algunos de la pena máxima, ha sido el de estudiar las hormonas de los toros para demostrar que el sufrimiento de las reses bravas en la lidia no es tan grande como se podía pensar.
Nadie hasta ahora se había planteado que un animal que es sometido a la tortura de la puya, las banderillas y el estoque pudiese sentir menos dolor del imaginable. Parecía claro que el toro sufría de forma brutal durante la corrida. Pero Juan Carlos Illera del Portal acaba de hacer pública una investigación con la que pretende demostrar que gracias a la segregación de hormonas el toro siente menos estrés y menos dolor durante la lidia de lo que siempre se ha creído.
Juan Carlos asegura que el estudio no pretendía ser un manifiesto en defensa de las corridas taurinas. No cree que su investigación vaya a cambiar el eterno debate entre partidarios y detractores de las corridas: «Eso seguirá siendo así».
Pero sí considera que las conclusiones demuestran que el toro de lidia es un animal con unas reacciones hormonales únicas y que resulta necesaria su protección. «El estudio puede dar fuerza a los defensores de la fiesta, porque ahora podrán decir que tenemos una especie única en el mundo. Pero debemos tener en cuenta, o al menos yo lo tengo claro, que si desaparece la fiesta desaparecerán los toros del campo. Estarán en los zoológicos como una especie en extinción».
Quienes defienden las corridas creen que el estudio de Illera podría acallar las voces críticas de los antitaurinos. La discusión encendida ha existido siempre. Unos insisten en celebrar corridas como medida para conservar el toro de lidia y otros, sin embargo, ya no saben qué más hacer -además de desnudarse en las calles de Pamplona- para conseguir que la sociedad elimine una práctica que, cuando menos, hace que el animal sufra.
El estudio de Illera ha caído como un jarro de agua fría en las asociaciones antitaurinas. Tras leer los resultados de la investigación, Alfonso Chillerón es presidente de la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales: «La lidia es el mayor castigo físico y psicológico al que puede ser sometido un animal. Y acabar con las corridas no supondría la extinción de una supuesta raza».
Para conservar lo que ellos denominan «agrupación bovina» lo adecuado «sería mantenerlos en reservas naturales y no someterlos al espantoso espectáculo de su agonía y su muerte en la plaza». Aunque ahora digan que no duele tanto.
Para llevar a cabo un estudio que ha necesitado de más de cinco años de trabajo, el equipo de Juan Carlos Illera analizó la respuesta hormonal de 180 toros y 120 novillos de la plaza de Las Ventas de Madrid. Medían en sangre la actividad hormonal de todos los animales que se devolvían a corrales antes y después de ser picados o incluso después de ser sometidos a las banderillas.
Querían comparar si la glándula adrenal del toro de lidia era igual a la de otras especies de ganado vacuno y concluyeron que el toro tiene una respuesta hormonal distinta a la de cualquier otro animal. Aseguran que los niveles de estrés -medidos a través del cortisol y las catecolaminas- son tres veces mayores durante el traslado que en el ruedo por lo que el sufrimiento del toro sería mayor en el camión que ante el mismísimo torero.
Pero, además, pensaron que si los toros tenían un mecanismo hormonal especial para controlar el estrés quizás también lo tuvieran para liberarse del dolor. Descubrieron que durante la lidia el toro libera 10 veces más betaendorfinas - conocidas como hormonas del placer- que un ser humano y siete veces más que durante el transporte. «La betaendorfina -explica Illera- bloquea los receptores del dolor hasta que llega un momento en que el dolor y el placer se equiparan y el sufrimiento puede llegar a ser casi nulo. Lo que queremos decir es que el toro bravo tiene un mecanismo especial para llegar a controlar su dolor. Cierto que lo siente, pero no es lo mismo un organismo que puede controlarlo y contrarrestarlo, hasta casi no sentir sufrimiento, que otro que no puede poner en funcionamiento este mecanismo».
Las críticas le han llovido de todas partes desde que el pasado 24 de enero la revista taurina 6 toros 6 publicó una extensa entrevista en la que Illera explicaba de forma pormenorizada los hallazgos de la investigación. En sólo unas semanas, su correo electrónico se ha llenado de amenazas de muerte e insultos de todo tipo. Es la ira de algunos sectores de la comunidad antitaurina. Hasta Rosa Montero, escritora e hija del torero Pascual Montero, le dedicaba hace escasos días una de sus columnas en la contraportada del diario El País. Como podrán imaginar, nada de bonito había tampoco en sus palabras.
Illeras no consigue comprender el tremendo impacto que ha causado la difusión del estudio. Dice que en absoluto se considera defensor de las corridas. Como veterinario, asegura ser un gran amante del toro de lidia por su belleza y por su fortaleza pero no como el simple pelele de un espectáculo violento. «Mi padre era un gran amante de la fiesta de los toros. Era catedrático del Departamento de Fisiología Animal de la Complutense y durante muchos años fue el veterinario de Las Ventas. Pero a mí no me gustan especialmente las corridas. El ambiente sí. Pero no entiendo demasiado bien lo que pasa en el ruedo y no lo disfruto. En mi vida habré ido a seis o siete corridas».
Amenazas de por medio, Juan Carlos Illera asegura que todavía tiene muchas ganas de seguir trabajando y que en pocos meses retomará la investigación con algunas variaciones. Ahora le tocará a los toreros. «Los cirujanos de una plaza de toros nos comentaron el año pasado que era más que posible que la misma reacción hormonal que tenían los toros ante el dolor la tuviesen los toreros».
El vídeo con el que los cirujanos trataron de probar esta teoría mostraba cómo un diestro había conseguido acabar la corrida con el puyazo de un toro en el pecho. La cornada había sido tan brutal que cuando le abrieron la chaquetilla en la enfermería, la piel se separó dejando ver el movimiento de los pulmones. Además le cosieron sin ningún tipo de anestesia, porque así lo pidió él, y sin que su cara mostrase el más mínimo signo de dolor».
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Enero 8, 2008 @ 0:00
Amigo incógnito:
Tengo una formación autodidáctica en Etología (comportamiento animal humano) que se encarga de estudiar la reacciones instintivas de los animales y por supuesto del hombre que es un animal, e igualmente tengo una formación autodidacta en psicología (Análisis transaccional o psicología de las relaciones humanas) entre otras disciplinas del conocimiento.
Esta formación me ha permitido entenderme mejor genéticamente como especie evolutiva enmarcada en la directriz de la lucha por la supervivencia de Darwin.
Está probado que cazar la presa es un instinto que evolucionó como un requerimiento de supervivencia de nuestra especie, y la cacería en sí, prima incluso sobre comer lo que se caza. Esto por que cazar es tan dispendioso que para no tirar la toalla e irnos a morir de hambre, la misma evolución llevó al hecho de cazar a convertirlo en fin en si misma. De ahí que la caza y la pesca, cuando comenzamos a dominar la agricultura y la domesticación de las animales de consumo, se haya convertido en un deporte placentero. El instinto es como una subrutina que tenemos impresa en nuestros genes, al estilo de un programa de computador, y no hay forma de extirparla. El cambio que puede hacer la cultura (las directrices que los antitaurinos quieren a la fuerza imponer, si es necesario con -amenazas implícitas de violencia y de muerte como las hechas a nuestro amigo veterinario Juan Carlos Illera tal como lo refiere en la nota enviada anteriormente-) es tanto lo que la brisa puede hacerle al océano: arrugar apenas su superficie (olas), pero la masa de agua por debajo no la afecta en nada. El instinto esta impreso en letras indelebles en nuestros genes. No hay nada que hacer que hacer al respecto. Toda persona que nace las trae consigo. Por eso comento, que si se obstaculiza el hecho de matar la presa (matar el toro en ruedo como sustituto) el instinto se las arreglará hasta encontrar una salida, para el caso de los antitaurinos, la muerte del toro por la del torero.
En mis investigaciones de campo he observado la cara de los niños ante la muerte del toro en la plaza y cuando observan el sacrificio de animales domésticos (que como digo en el ensayo de El Tiempo, cuando no han sido corrompidos por prejuicios éticos, morales o religiosos alguno), quedan en el proceso del sacrificio y después de el, en un estado de éxtasis religioso podría decirse, y cero muestras de perturbación dañina.
Pero igualmente estos mismos niños son muy sensibles al paradigma de los antitaurinos, fácil de acoger, para no llegar a ser considerados como salvajes o vejados con el concepto del circo romano.
En mi caso, la formación que me acompaña es muy científica, por lo tanto ver la muerte del toro en el ruedo, un animal que no está en peligro de extinción, por el contrario por el contrario pasa por su mejor momento, me ha llevado a mantener una posición muy sólida al respecto, y divulgar igualmente, mis conclusiones.
Si es por el sufrimiento de los animales me gustaría saber que están haciendo por abolir el sacrificio de las reses, los cerdos, pollos en los mataderos y todos los animales de consumo, incluyendo los insectos que también sufren estrés ante el sacrificio, por no producir las cantidades enormes de betaendorfinas que produce el toro de lidia en el ruedo, por lo que terminan sufriendo más que el toro de lidia en el ruedo. Y a convertir a toda la especie humana en vegetarianos. ¡Manos a la obra!
lncognito comenta,
Escrito en Enero 8, 2008 @ 0:14
Hola Ricardo
Un par de puntos:
1. No dio respuesta sobre la “investigacion” que supuestamente realizo
2. El articulo que cita asi como el veterinario en mencion aparece en todos los portales taurinos y es utilizado propagandisticamente para justificar este tipo de barbarie
3. Le doy el beneficio de la razon al articulo, aunque las afirmaciones sobre dolor, estres y sufrimiento sean mas bien ambiguas, como: “no es tan grande como se podía pensar”, “siente menos estrés y menos dolor”, “el dolor y el placer se equiparan y el sufrimiento puede llegar a ser casi nulo”…
4. La investigacion de Illera no ha sido publicada en ningun tipo de medio cientifico, la nota periodistica sumada a alguna entrevista al autor es lo unico que se conoce del famoso estudio… si usted tiene acceso a la investigacion, sabe donde fue publicada o de donde se puede descargar le agradeceria mucho la comparta
5. Aun en el caso de que el toro de lidia tenga este mecanismo para el control del dolor, esto no valida este tipo de espectaculos donde se disfruta y aplaude la agresion, maltrato y tortura contra el toro
6. Estoy seguro que las personas que disfrutan de esta barbarie siempre encontraran argumentos para justificar su aficion
Cordial saludo, Yo
lncognito comenta,
Escrito en Enero 8, 2008 @ 0:22
Hombre Ricardo, usted argumenta bien, sus conocimientos son relativamente solidos en la medida de la justificacion que busca
Pero, el escudarse en “amenazas de muerte” y “volvernos vegetarianos” dejan mucho que desear respecto a su posicion
Ahora, soy simplemente una persona que no gusta ni esta de acuerdo con este tipo de eventos… En cambio usted se jacta de ser un erudito en la materia, por eso mismo me sorprende cuando apela a esa salida facil
Un saludo, Yo
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Enero 8, 2008 @ 8:45
Amigo incógnito
Mi apreciación la soporta las muchas conversaciones con antitaurinos amigos y conocidos ocasionales, que manifiestan una alegría genuina (parte de mis observaciones) y el deseo manifiesto por parte de ellos de que el toro se vengue de los toreros, igualmente la evidencia que da nuestro amigo veterinario (no lo conozco en persona), y entre otras muchas, los letreros que los antitaurinos pintaron en la plaza de las ventas y que recojo en el ensayo de El Tiempo adjunto, “queremos más “Burleros” (el toro que mató al “Yiyo”), “queremos más Yiyos muertos”, refiriéndose a los toreros. Igualmente tengo registros en una revista que apareció en una revista taurina española, “Aplausos”, donde los taurinos que van a subirse a bus para dirigirse a presenciar una corrida en Francia, los antitaurinos los agreden verbalmente y tirándoles piedras. ¿Como se denominarías esto?, ¿Será o no violencia? ¿Cuáles podrían ser las raíces instintivas de esa violencia?, ¿por qué los taurinos no hacen algo parecido con estos grupos?
En El Tiempo, El Espectador y otros medios me publicaron hace algunos años un ensayo “Las corralejas sin muertos no quedan buenas”, donde hago un análisis instintivo del por qué ha tomado forma esta forma de expresarse precisamente en las corralejas y no en las corridas. Y a la conclusión a la que llego, precisamente, es que en las corralejas no se permite la muerte del toro. Y como el instinto de cazar la presa se activa automáticamente (la subrutina para el caso de los programas de computador), este busca una salida, y en consecuencia al no permitirse la muerte del toro se dirige hacia el hombre, para el caso los borrachos y los espontáneos carentes de arte.
También deduzco que el indulto, o el perdón de la vida del toro en las corrida es igual a la sumatoria de bravura del toro más arte del torero:
Muerte del toro = Indulto = Bravura del toro + arte del torero
Un toro puede llegar a un grado tal de bravura que independiente al arte del torero puede ser indultado. O el torero bien puede ayudarle con su arte depurado para que le perdonen la vida.
Más adelante, cuando me quede un tiempo te lo envió por este medio.
Llevo muchos años estudiando este fenómeno de los instintos, y en especial el que nos lleva a matar la presa. No es que me considere erudito, por supuesto que no. Sino usted me has indagado al respecto. Eso si he leído e investigado mucho en este sentido. Con mucha seriedad y despojándome en lo posible de prejuicios y de conceptos y de puntos de vista preconcebidos. Tratando en lo posible de ver las cosas tal como son, sin un filtro o presión que me diga piensa a así o de esta otra manera para que no te tilden de salvaje. Que me equivoque o que muchos no estén de acuerdo es otra cosa.
Tu posición es respetable, igualmente debe ser la mía. Sencillamente esto no debe llevarnos a estimular el odio por el uno o por el otro. Sino a mantener una comunicación en la que los puntos de vistas pueden ser opuestos, pero respetados en doble vía.
Me gustaría conocer tu nombre, no me parece bien, lo de incógnito, y a pesar de la diferencia de opiniones por qué no podríamos ser amigos. No creo que puntos de vista deban aislar a las persona creando islas.
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Febrero 4, 2008 @ 20:13
Adjunto artículo de El Tiempo (3.02.08) en donde el senador de West Virginia, Billy Wayne Bailey promueve la cacería entre lo jovenes para incrementar los ingresos por liciencia de cazar, practica que deja 1500 millones de dólares anuales al estado. Entre otros darán cursos de caza segura. Más adelantge dice que “la caza es un hecho económico y cultural y hemos sido testigos de una baja en las liciencias de caza en los últimos años”. Les dejó esa perla, para ver que hacen con ella. Los toros también son cultura e inciden positivamente en la económia.
eltiempo.com / tiempoimpreso / edicionimpresa / internacional
03 de Febrero de 2008
Enseñarían a usar armas a escolares
En E.U., donde cada año mueren miles de personas por usar armas de fuego, la caza es un deporte nacional tan sagrado como la pesca.Los menores del estado de West Virigina (este de E.U.) podrían aprender a cazar y usar armas de fuego “de forma segura”, si un proyecto de ley es aprobado en el Senado la semana que viene.
Según el senador de West Virginia y principal promotor de la ley, Billy Wayne Bailey, así se incrementarían los ingresos por licencias de caza en el estado, que ya recibe por esta práctica 1.500 millones de dólares anuales.
“Daremos cursos de caza segura durante las clases de educación física”, dijo Wayne Bailey, tras explicar que serían impartidas a los jóvenes de 13 a 16 años.
“Ellos aprenderían el uso apropiado de las armas. Todas estarían inhabilitadas para que no haya posibilidad de que se disparen. La caza es un hecho económico y cultural y hemos sido testigos de una baja en las licencias de caza en los últimos años”, agregó.
En noviembre del año pasado, unos 8.000 estudiantes universitarios estadounidenses exigieron que se les permitiera portar armas de fuego en los campus universitarios, alegando que era necesario para “defenderse de ataques”.
La organización en la que se agruparon (Students for Concealed Carry on Campus, o Estudiantes a favor del porte de armas encubierto en las universidades) comenzó a crecer luego del tiroteo ocurrido en abril del 2007 en la universidad Virginia Tech, donde un estudiante asesinó a 32 personas y luego se suicidó.
Cada estado de E.U., excepto Illinois y Wisconsin, permite alguna forma de porte de armas, y 36 de los 50 otorgan permisos a prácticamente cualquiera que acate las normas. La mayoría exige que los solicitantes tengan, al menos, 21 años, y que completen un curso sobre su uso.
Pero el polémico tema también involucra a los adultos. Desde septiembre del 2004, las armas semiautomáticas de asalto (como los rifles AK-47 y las Uzis) pueden ser adquiridas por particulares a lo largo y ancho del país.
Eso, gracias a que el Congreso no renovó, por presión de la controvertida Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), una prohibición para vender este tipo de armamento que había sido aprobada en 1994, durante la presidencia de Bill Clinton, tras una oleada de masacres cometidas en Texas por la secta Davidiana.
WASHINGTON (AFP)
Movimiento Antitaurino de Colombia M.A.C comenta,
Escrito en Febrero 17, 2008 @ 22:34
nos sorprende el comentario y la manera en que se refiere a nuestra sede en Cali, a lo cual quiero dar respuesta a su manera despectiva en que se refiere a nostros y le pido que detras de su anonimato retire el comentario de mal gusto, en que se refiere a nosotros y en vez de estar tirandole a las demas personas que trabajan, en nuestro caso de manera totalmente pacifica, sin bloquear avenidas o generar desordenes públicos, que solo le hacen mala imagen a la defensa de los animales, bien cabe aclararle que el Codigo Taurino promovido desde el Congreso de la Republica, o la iniciativa parlamentaria de la Senadora Dilian Francisca Toro es una reacción a acelerados procesos o malos comportamientos llevados a cabo en diversas plazas del pais y manoseo politico de politiqueros que en su afan de popularidad tocaron el tema de los toros y usan la ingenuidad de algunas personas o grupos, y que nos ha perjudicado directa o indirectamente, que nos hemos ganado pacientemente el respeto de los ciudadanos, los medios el gobierno municipal y hasta de los mismos taurinos.
Por ultimo señor “YO” nosotros actuamos en muchas cosas con bajo perfil y con la única intencíon de tener logros definitivos y contundentes en pro de la liberacion de los animales, y lo hemos ido logrado; por algo la empresa tuurina de Cali tuvo que recurrir al auxilio de la industria taurina internacional y declararse a inicios de este mes como “Capital mundial de la tauromaquia”, deberiamos estar temblando de miedo, pero mas bien nos impulsa a que el desafio sea mas grande, pues ya no nos enfrentamos a ellos solos, sino a todo el mundo taurino a nivel mundial y eso nos agrada y no nos atemoriza.
Pacificamente haremos que la tortura de los toros en Cali se termine, nada podran hacer si la gente deja de asistir a la plaza y eso año tras año sucede con menos asistentes a la plaza. los animamos a que hagan lo mismo en otras plazas, con calma con paciencia, coherencia ycde una manera totalmente pacifica pues creo que desean convencer a la poblacion no atacar a los taurinos.
Sinceramente,
Alejandro Sanchez L.
Director
Fundacion Movimiento Antitaurino y Ecologista de Colombia M.A.C
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Febrero 29, 2008 @ 23:08
Señor
Alejandro Sánchez
Me agrada su posición. Todos los puntos de vista deben ser presentados respetando los puntos de vista de las demás personas. Hay taurinos y antitaurinos, que se le va hacer. Cada uno con sus puntos de vistas, sus posiciones y con sus opiniones, aunque contrarias. En mi caso soy taurino y defiendo las corridas de toros sobre todas las cosas, con argumentos que no proceden de la pasión, sino del estudio de los instintos y de mis propios gustos. Pero eso no quiere decir que por ello no pueda ser amigos y compartir, debatir sanamente y respetuosamente con los que no están de acuerdo con las corridas toros.
De verdad que personas como el “Yo” incógnito dañan la imagen de su movimiento, además lo ponen a uno nervioso por que están agazapados en la sombra y no se sabe que se puede esperar de personas así. Hasta me hace pensar que puede hacer parte del círculo de trabajo de la Senadora Dilian Francisca Toro, y que por temor a represalias laborales no cree prudente dar la cara.
Mi cordial saludo.
lncognito comenta,
Escrito en Febrero 29, 2008 @ 23:45
Alejandro y Ricardo
Usar el “Yo” es simplemente una forma de firmar, tengo un seudonimo el cual es el dominio del blog y tambien tengo nombre y apellido, solo que ustedes no se han dado a la tarea de buscarlo aqui mismo en mi bitacora
Señor Lopez Solano, ¿usted cree que si estuviese agazapado en la sombra o no quiero dar la cara permitiria sus comentarios tan largos y tediosos?… sea serio hombre
Saludos, Yo
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Marzo 1, 2008 @ 16:56
Señor yo
Me agrada que tenga nombre. Así esta mejor y de verdad que me gustaría conocerlo si se presenta la oportunidad y debatir respetuosamente ambas posiciones sin aversiones, ni prevenciones. Pero si le digo que pensar que no se podía saber con quien se debatía, me preocupaba. Respecto a los blog no soy ducho en su manejo. Pero mostrarse como incógnito es para mal entendidos.
Como le decía al señor Alejandro Sánchez, para bien o para mal existen taurinos y antitaurinos, así como también hay católicos, musulmanes, budistas, etc. Lo que tenemos es que aprender a convivir entre sí, respetando las posiciones de cada uno.
De mi parte considero que las fiestas de los toros no se deben tratar de acabarlas colocando estratégicamente legisladores antitaurinos para asegurar los votos en contra. Eso no querrá decir que se acabaron o se van a acabar las corridas o el gusto por las corridas, ya que los taurinos que ese sentido se han dormido, podrían pellizcarse y hacer lo mismo. La mejor manera es que ustedes logren convenciendo a las personas que para que en forma voluntaria no vayan a los toros, como lo expresa el señor Sánchez, y de esa forma los empresarios les toque cerrar las plazas de toros. Y para convencer a las personas deben buscar otros argumentos fuera de que los taurinos somos salvajes, haciendo alusión para ello al circo Romano.
Como lo he manifestado en mis anotaciones, los de matar la presa hace parte de nuestras raíces instintivas, y esto es de fondo, tan de fondo como matar el ganado, las aves y otros animales para comer. Pero, la evolución antepuso el placer de matar la presa sobre el de matar para comer, por que es muy engorroso o dispendioso salir de cacería solo por matar para a. Así fue como dispuso la evolución lo del goce de cazar como un fin en si misma, que es donde parte la cacería o la pesca deportiva.
Le recomiendo un libro al respecto, “Biología del Comportamiento (Raíces instintivas de la agresión, el miedo y la libertad) escrito por unos de los pioneros de la etología (comportamiento animal y humano) Konrad Lorenz (premio Novel de Medicina) y Paul Leyhausen su alumno. Después le enviaré otros nombres de otras de este tipo.
Respecto a los escritos largos y tediosos hay quienes les ha gustado y he recibido numerosas felicitaciones por ellos. En otra oportunidad le enviaré los nombres de los portales donde me publican, uno de argentina, publicación mensual sobre seguridad industrial y otro portal en España donde me publican un ensayo taurino semanal. Para todo hay gustos y disgustos. Pero estoy en el ejercicio de escribir que me parece importante y me gusta.
Maria José comenta,
Escrito en Abril 7, 2008 @ 1:34
López Solano, su investigación, mejor es que la matice. ¿Qué es eso de andar por la vida sacando conclusiones como: “Los que se oponen a la muerte del toro en el ruedo, automáticamente se apuntan a la muerte del torero. Así de sencillo es como funcionan las cosas (y por un instinto de caza)”? no sé si taparme la boca de susto o de risa…yo no apoyo las corridas, estoy muy en contra de ellas, y en mi vida le he deseado la muerte a un torero…Aparte, que muchas personas sí lo hagan, puede responder a muchísimas otras razones. Vivimos épocas de profundas polarizaciones sociales, deseamos la muerte de presidentes, de chicos emo, del que roba, del que cree en esto o lo otro… en fin, así funciona casi todo: el que no es bueno, es malo; el que no es uribista es guerrillero; el que es uribista es paramilitar. Me parece que desear la muerte del torero puede hacer parte de todo un complejo de significados y de maneras de sentir y pensar, que desde hace rato venimos interiorizando, y que, también, obedece a causas sociales sobre las que mucho se ha escrito ya…
Por lo demás, otro punto/razón que vale la pena pensar para entender esto, y que en algún momento se conecta con lo anterior, es que cuando se sigue una lucha tan apasionada como lo es la antitaurina, la muerte de un ser por el que se siente compasión, respeto o, la mayoría de las veces, amor, no puede provocar menos que histeria…póngase en los zapatos del que está al otro lado y trate, si puede, de entender su rabia…no la reduzca a un hecho instintivo de caza.
Para finalizar, he leído comentarios iracundos de hombres y mujeres que apoyan las corridas, contra personas activistas de estos movimientos o contra los movimientos mismos (comentarios muy violentos en facebook y en otras páginas tipo social time). Quizás muchos de ellos también deseen, por momentos, la muerte de todos estos que les fastidian la corrida. Que usted no lo quiera ver es otra cosa (eso para que siga diciendo que usted ha tratado de ser objetivo y de eliminar toda clase de filtros –cosa imposible, por lo demás- más bien parece que todos fueran argumentos para defender lo que cree…para eso, haga un ensayo). Cuando hay pasión, estas cosas pueden suceder…de ambos lados.
Me niego, entonces, a aceptar sus ideas, esas que reducen el deseo de la muerte del torero a una cuestión de instinto de caza. Dentro de estas manifestaciones hay amor y odio, y toda una serie de razones sociales que involucran medios masivos de comunicación, cultura, etc. No solucione todo de la manera fácil, existen muchos matices, no generalice. No es digno de un investigador, lo aprendí en cuarto semestre.
Tengo muchas otras cosas que decirle acerca de varias cosas en sus comenatrios, pero este punto me llamo especialmente la atención por su contenido semi bobo y apresurado (traté de buscar el eufemismo, no lo encontré, discúlpeme).Deje de poner que lleva años estudiando y que leyó esto y lo otro, y, más bien, póngase a matizar y a presentar argumentos mejores…porque esa platica…se perdió.
Saludos.
Lorena comenta,
Escrito en Abril 7, 2008 @ 2:08
ALGUIEN ME PUEDE DECIR SI VA A HABER UNA PROTESTA CONTRA LA PROPUESTA DE DILIAN FRANCISCA TORO? NO DEBERÍAMOS ORGANIZAR ALGO? QUÉ SE VA A HACER? PUEDEN AVISARME? LES AGRADECERÍA MUCHÍSIMO.
Andrea comenta,
Escrito en Abril 10, 2008 @ 9:56
Tampoco estoy de acuerdo con esa ley, me parece que no vamos a dejar de ser un pais tan subdesarollado, nos preguntamos porque en Estados Unidos y otros paises ya no tienen que luchar con ese flagelo. Porque han entendido y se ha creado una cultura diferente y consciente.
Si la gente dejara de llevar los niños a las corridas, crecerian mas personas conscientes y no se cultivarian esas costumbres tan vacias.
Tambien sobre todo si los lideres de nuestro pais, apoyan estas cosas, no hay una manera facil de hacernos notar, los que no estamos de acuerdo.
La cultura del amor hacia los animales comienza por casa, enseñarle a los niños a cuidarlos y a responsabilizarse por ellos, eso crea en sus vidas la nobleza y la sensibilidad aun tambien hacia las personas.
Aveces nos preguntamos porque hay tanta violencia entre los seres humanos? es porque desde temprana edad, se ha sido maldadoso con los animalitos y no nos enseñaron a quererlos y respetarlos como parte de la naturaleza donde habitamos.
Andrea comenta,
Escrito en Abril 10, 2008 @ 10:26
MATAR POR DIVERSION
Tal vez hayas oído que la fiesta de los toros es un arte, pero no lo es….
Es una Ciencia…
La ciencia de la Tortura
Nada en la fiesta brava es genuino, solo el dolor
EL DESPUNTE
La primera etapa de la preparación es el afeitado de sus cuernos. Se hace inmovilizando al toro en una jaula reducida, ya que las navajas al ir cortando sus terminaciones nerviosas provocan tal dolor en el toro que brinca y patalea. El trabajo termina dando a los cuernos una forma oval para disimular su despunte, y la afición siga admirando el valor de los toreros.
El recorte de los cuernos, provoca además pérdida en el sentido de orientación, lo que ayuda al torero a acercarse sin peligro al toro
* 24 Horas antes de entrar al ruedo, el toro ha sido sometido a un encierro a oscuras para que al entrar, la luz y los gritos de los espectadores lo aterren y trate de huir saltando sobre las barreras, esto produce la imagen en el publico de que el toro es feroz, pero su condición natural es huir NO atacar.
Le colgaron además sacos de arena en el cuello durante horas.
Lo golpearon en los testiculos y los riñones
Le indujeron diarrea al poner sulfatos en el agua que bebió
Todo esto es con el fin de que llegue débil al ruedo y en completo desorden.
Se le ha untado grasa en los ojos para dificultar su visión y en las patas se le puso una sustancia que le produce ardor y le impide mantenerse quieto, así el torero no desluce su actuación con un toro que permanezca inmóvil.
Los caballos de los picadores
Se eligen a caballos que ya no tienen valor comercial, por que el animal muere en 3 o 4 corridas, es muy habitual que el caballo sufra quebraduras múltiples de costillas o destripamientos.
Se les coloca un peto simulando que se les protege, pero en realidad se trata de que el publico no vea las heridas al caballo que con frecuencia presentan exposición de vísceras.
El trabajo del picador
Si el torero percibe que el toro embiste con mucha energía, ordena al picador hacer su trabajo: Consistente en desangrar al toro para debilitarlo, clavándole en el lomo una lanza que destroza músculos (trapecio, romboideo, espinoso y semiespinoso, serratos y transversos de cuello)
Lesiona, además, vasos sanguíneos y nervios.
Esto es para que el torero pueda brindar la expresión artística que se supone debe tener este espectáculo.
Los puyazos se hacen en tres tiempos “para mayor goce de la afición.”
Las banderillas
Las banderillas aseguran que la hemorragia siga; se intenta colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado por el picador.
Los ganchos se mueven dentro de la herida con cada movimiento del toro, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función.
Algunas banderillas tienen un arpón de 8 cms, y se les llama “de castigo”, a las cuales es sometido el toro cuando ha logrado evadir la lanza del picador.
Las banderillas prolongan el desgarre y ahondamiento de las heridas internas. No hay límite al número de banderillazos: tantos como sean necesarios para desgarrar los tejidos y piel del toro.
Demostrando Valor
La pérdida de sangre y las heridas en la espina dorsal impiden que el toro levante la cabeza de manera normal, y es cuando el torero puede acercarse
* Con el toro ya cerca del agotamiento, el torero no se preocupa del peligro y se puede dar el lujo de retirarse del toro después de un pase especialmente “artístico”, echando fuera el pecho y pavoneándose al recibir los aplausos del público
* Cuando el toro alcanza este estado lastimero, el matador entra en el ruedo en una celebración de bravura y machismo, a enfrentarse a un toro exhausto, moribundo y confundido
La Espada
El toro es atravesado con una ESPADA de 80 cms de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc., según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal; de hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre.
A la hora de matar, si el toro corre con un poco de suerte muere de una estocada, pero no como se piensa de una estocada al corazón si no que la espada penetra pulmones y diafragma, a veces una arteria mayor, y de ahí la hemorragia que se aprecia del hocico y la nariz.
A veces mueren ahogados en su propia sangre
La Tortura sigue
El toro, en un intento desesperado por sobrevivir, se resiste a caer, y suele encaminarse penosamente hacia la puerta por la que lo hicieron entrar, buscando una salida a tanto maltrato y dolor.
Pero entonces lo apuñalan en la nuca con el DESCABELLO, otra larga espada que termina en una cuchilla de 10 cms. A pesar de estos terribles tormentos, el animal no suele morir de inmediato por su gran fuerza, pero finalmente cae al suelo, porque la espada a ido destrozando sus órganos internos.
La Tortura sigue
Lo ‘rematan’ con la PUNTILLA de 10 cms. intentando seccionarle la médula espinal a la altura de las vértebras ‘atlas’ y ‘axis’.
El toro queda así paralizado, sin poder siquiera realizar movimientos con los músculos respiratorios, es entonces que se ven los terribles estertores por la desesperación de estarse ahogando en su propia sangre que le sale a borbotones por el hocico y nariz.
MAS MUTILACION
DESPUES QUE LE DESTROZAN LAS VERTEBRAS, EL TORO PIERDE CONTROL SOBRE SU CUERPO DESDE EL CUELLO HACIA ATRAS, SIN EMBARGO HACIA ARRIBA DE SU CABEZA SE MANTIENE INTACTO, POR LO QUE SU TERROR CONTINÚA:
SIENTE CUANDO LE SON CERCENADAS LAS OREJAS, Y ESTA CONCIENTE DE SER ARRASTRADO FUERA DEL RUEDO DONDE ES DESTAZADO, MUCHAS VECES AUN VIVO.
NO SEAS INDIFERENTE A SU DOLOR
Reflexiona
“La conmiseración con los animales está unida con la bondad de carácter, de tal manera que se puede afirmar que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona.”
Schopenhauer
¿Cómo puedes Ayudar?
No asistas a corridas de toros
No apoyes a políticos, artistas y comunicadores asociados a esta barbarie
No consumas productos de empresas que los patrocinen
Pero lo mas importante… Enseña a tus hijos el respeto por los seres vivientes
lncognito comenta,
Escrito en Abril 10, 2008 @ 10:33
Completamente de acuerdo con vos Andrea, esto es un problema de educacion y formacion
Saludos, Yo
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Abril 13, 2008 @ 11:09
Desafortunadamente en la pasión de defender al toro se esgrimen muchas mentiras, muchas de ellas por ignorancia y muchas otras por mala fe. Una de las mentiras más falsas, apliquemos la redundancia, es que la toro le echan grasa a los ojos. Lo que más le interesa al torero es la fijeza del toro al engaño, que lo pueda ver bien y pueda seguirlo en la trayectoria circular que le imprime a lo largo de la lidia. Lo que menos le interesa a un torero es lo que se llama el toro “reparado de la vista”, que no ve bien o no ve por uno de los ojos. A ese toro se le devuelve a los corrales. Imagínense a un toro que por haberle untado en los ojos grasa no ve o ve borroso. A que embiste, a cualquier cosa. Es lo más peligroso que se puede dar. Por eso digo yo, perdónenme la dureza de la palabra, que es la calumnia más calumniosa hacia la fiesta brava que podría darse. De esa forma el toro lo que haría es ver como se quita de los ojos la grasa y no se entendería del torero, buscaría refugio en tablas y lo único que haría sería defenderse y no embestiría.
Otra de las falsedades es lo de ponerle peso y maltratarles lo testículos. Si esto se da, peor para el torero, ya que un toro estropeado se pone a la defensiva y como se dice en el argot taurino, se “acula en tablas” y se pone a la defensiva, y ese estado lo que hace es tirar cornadas al que se le acerque. Si esto se hace igualmente se pone en peligro la vida del torero. El toro es un animal muy bien cuidado, muy bien alimentado y que se ha seleccionado por su bravura por generaciones, y como está demostrado durante la lidia donde menos sufre es en el ruedo. El estrés sufrido en el transporte supera al estrés sufrido en la lidia y esto está demostrado científicamente con exámenes de laboratorio. No son inventos. En la pica el toro segrega en su sangre grandes cantidades de beta endorfinas que le suprimen el dolor, es más, es tal la cantidad vertida en la sangre del toro, que me atrevo a decir, con poco margen de error, que si es un toro verdaderamente bravo puede llegar al éxtasis. Revisen los casos de las personas que se cuelgan por la espalda con ganchos perforando su piel y que de paso lo hacen girar en una rueda rotatoria, para que sepan que pasa en el cerebro de esas personas en esas circunstancias. La cantidad de endorfinas y de otras sustancias supresoras de dolor es tal, que no solo les bloquea el dolor, sino que los lleva a realizar un viaje sideral extremadamente placentero, y eso es lo que ellos cuentan, y es tal el placer que lo repiten al igual que una de las tribus de estados unidos que lo hacia como parte de sus rituales, mucho antes de la venida de los conquistadores y que es donde viene esta costumbre ahora moderna de experimentar placer partiendo de un dolor inicial extremo.
Me parecen que los que hablan de tortura del toro desconocen o prefieren desconocer estos procesos para contrarrestar el dolor de los organismos. Recuerden las imágenes de Lucho Herrera en una de las etapas que ganó en Francia, que al caerse en una bajada coorió gran parte de la etapa con la cara ensangrentada ¿Será que nuestro compatriota se retorcía de dolor? o las endorfinas producidas hicieron su efecto.
Los defensores del sufrimiento del toro en nada se preocupan de las condiciones como matan a diario a millones y millones de peces, y de los que talan selvas y matan tantos insectos, a igual que de los mataderos de reses, de los sitios donde sacrifican las aves, los cerdos y otros animales dedicados a la alimentación. ¿Será que comer carne no es instintivo? ¿Por qué en estos casos no se conduelen? incluso con las lombrices que cultivan para la pesca deportiva que las atraviesan vivas en un anzuelo ¿Será que las lombrices no se retorcerán de dolor? ¿Por qué enfilársela al toro de lidia precisamente más que todo?
Como lo manifestaba Mario Vargas Llosa en uno de los apartes de una nota en defensa de las corridas de toros, que le publicaron en la revista taurina “La mejor revista de toros”, Diciembre 2007 - Enero 2008, en donde menciona uno de sus apartes, refiriéndose en lo que podría ser el manejo de una doble moral de parte de los antitaurinos, comenta, ” ¿Es más grave en términos morales la violencia que puede derivar de razones estéticas y artísticas que la que dimana del placer ventral? Me lo pregunto después de leer el impresionante artículo de Albert Boadella (ABC 18-4-04) acusando de fariseos a quienes horrorizados por las crueldades taurinas piden que cierren las plazas, y que no tienen empacho sin embargo en atragantarse de sabrosas butifarras catalanas. ¿qué requiere la elaboración de la cualidad de esta exquisita delicatesen mediterránea?, que dos millones de cerdos vivan toda su vida en apenas dos metros cuadrados, mientras intentan encumbrar constantemente sus patas sobre una reja por las que fluyen sus excrementos, su único movimiento posible, se reduce a inclinar ligeramente la cabeza para comer pienso, ya que el transporte al matadero se efectúa en idénticas condiciones. Más adelante se refiere Vargas Llosa a la diversidad de suplicios y atrocidades que someten a otros animales destinados a las más refinadas mesas, desde el hígado artificialmente hinchado de las aves para producir el sedoso paté, hasta las langostas y los camarones que son echados vivos al agua hirviendo porque al parecer, el espasmo final que experimentan achicándose condimenta su carne con un plus especial, y los cangrejos a los que se amputa una pata al nacer para que la otra se deforme y agigante y ofrezca más alimento al refinado degustador”.
Más adelante dice, “Que culpa puede tener el anofeles hembra de transmitir el paludismo, la rata la peste bubónica y el murciélago la rabia, ¿Se extermina acaso a los humanos portadores de sida, la sífilis o del contagio del catarro?
Y agregó yo, ¿no es una crueldad consumada lo de cortarles el rabo y las orejas a los perros recién nacidos por pura estética visual? Con el rabo los perros se comunica emociones y los estados de animo a sus congéneres, y con las orejas cortadas desmejoran su audición. ¿Esto no será crueldad? ¿Por qué los señores antitaurinos no se ocupan igualmente de estas cosas?
Por otro lado en el artículo referido de Vargas Llosa, también hace una especie de referencia, para que entonces se combata igualmente el uso de los artículos de cuero, como las carteras, las correas que proceden del sacrificio del ganado
Ojala nuestro mágicos antitaurinos una visita por lo menos al 10% de los mataderos existentes en el mundo en forma aleatoria y compararan estos sacrificios con la muerte del toro en el ruedo? En especial en los lugares donde matan a los cerdos con uno o más trancazos en la frente, además escuchen los alaridos de estos animales en kilómetros a la redonda para que se conduelan.
De mi parte estoy, de manera constructiva, estoy alertando de muchas de estas falsedades, a sabiendas o no, que se dice se les hace al toro por parte de taurinos, por que de verdad es una campaña plagada de muchas falsedades o de desconocimiento al respecto, y eso no es justo, lo que puede motivar a que los antitaurinos terminen tomándole aversión a los taurinos, lo que no es bueno ya que no debe tratarse de eso. Lo que se debe hacer es poner sobre la mesa argumentos veraces y no amañados, y en forma civilizada debatirlos sin pasiones, utilizando para ello el cerebro racional no el emocional, que es el que termina desfigurando las cosas.
Cuando tenga tiempo les trascribo el articulo completo de Vargas Llosa.
Y en lo que respecta a mis conclusiones sobre la muerte del toro en el ruedo y la contraposición de preferir la muerte del torero si bloquemos este instinto, son mis conclusiones tomadas de muchas observaciones y seguimiento de muchos años, y considero que son tan respetables como las de antitaurinos, aunque unos y otros no las compartamos o no estemos de acuerdo. Pero que no estemos de acuerdo eso no querrá decir que no podamos compartir estas opiniones u otras en forma razonable. Sea el caso, de nuestro amigo incógnito, que leí su hoja de vida y vi las fotos de su bonita familia ¿Qué compartimos? Lo de ser ateos. Ojala, amigo incógnito, tu que manejas muy bien lo de los “blog”, abrieras un debate en este sentido, en especial cuando aquí si nos identificamos. Seguiremos contigo y con todos los amigos antitaurinos en sano contacto. A mermar de parte y parte la pasión y a progresar, igualmente de parte y parte, en la razón.
Lorena comenta,
Escrito en Abril 15, 2008 @ 0:20
Señor López Solano, espero recuerde la promesa que hace de transcribir el artículo de Mario Vargas Llosa. Por lo que veo, se trata de un documento fuerte, que alimenta muy bien el debate. ¿Cuándo lo podríamos esperar?
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Abril 16, 2008 @ 23:27
MARIO VARGAS LLOSA
En defensa del toro y de la fiesta!
La Mejor Revista de Toros de Diciembre 2007 a Enero de 2008
Cortesía: Ricardo López Solano
Los enemigos de la Tauromaquia se equivocan creyendo que la fiesta de los toros es un puro ejercicio de maldad en el que unas masas irracionales vuelcan un odio atávico contra la bestia. En verdad, detrás de la Fiesta, hay un culto amoroso y dedicado en el que el toro es el rey, el ganado de lidia existe porque existen las corridas y no al revés, si la fiesta desaparece, inevitablemente desaparecerán con ella todas las ganaderías de toros bravos, y estos en vez de llevar en adelante la bonancible vida vegetativa, deglutiendo yerbas en las dehesas y apartando a las moscas con el rabo que les desean los abolicionistas, pasarán a la simple inexistencia; y me atrevo a suponer que si se les dejara de elección entre ser un toro de lidia o no ser, es muy posible que los espléndidos cuadrúpedos, emblema de la energía vital desde la civilización cretense, elegirían ser lo que son ahora en vez de ser nada.
Si los abolicionistas visitaran una finca de ganado de lidia, se quedarían impresionados al ver los infinitos cuidados, el esmero, y el desmedido esfuerzo, para no hablar del coste material que significa criar a un toro bravo desde que está en el vientre de su madre hasta que sale a la plaza y de la libertad y privilegios que goza. Por eso, aunque a algunos les parezca paradójico, solo en los países taurinos, como España, Francia, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Portugal, se ama los toros con pasión, por eso existen estas ganaderías que con matices que tienen que ver con la tradición y las costumbres locales, constituyen toda un cultura que ha creado y cultiva con inmensa dedicación y acendrado amor una variedad de animales sin cuya existencia, una muy significativa parte de la obra de un García Lorca, un Hemingway, un Goya, un Picasso, para citar solo a cuatro de la larguísima estirpe de artistas de todos los géneros para los que la fiesta ha sido fuente de inspiración de creaciones maestras, quedaría bastante empobrecida.
¿Es más grave en términos morales la violencia que puede derivar de razones estéticas y artísticas que la que dimana del placer ventral?, me lo pregunto después de leer un impresionante artículo de Albert Boadella (ABC 18-4-04) acusando de fariseos a quienes horrorizados por las crueldades taurinas piden que se cierren las plazas, y que no tienen empacho sin embargo en atragantarse de sabrosas butifarras catalanas. ¿Que requiere la elaboración de la cualidad de esta exquisita delicatessen mediterránea?, que dos millones de cerdos vivan toda su vida en apenas dos metros cuadrados, mientras intentan encumbrar constantemente su patas sobre unas rejas por las que fluyen sus excrementos, su único movimiento posible, se reduce a inclinar ligeramente la cabeza para comer pienso, ya que el transporte al matadero se efectúa en idénticas condiciones.
No solo los cerdos son brutalmente torturados para satisfacer el caprichoso paladar de los humanos, prácticamente no hay animal comestible que a fin de aumentar el apetito y el goce del comensal, no sea sometido sin que a nadie parezca importarle mucho, a una barroca diversidad de suplicios y atrocidades, desde el hígado artificialmente hinchado de las aves para producir el sedoso paté, hasta las langostas y los camarones que son echados vivos al agua hirviendo porque al parecer, el espasmo agónico final que experimentan achicharrándose condimenta su carne con un plus especial, y los cangrejos a los que se amputa una pata al nacer para que la otra se deforme y agigante y ofrezca más alimento al refinado degustador.
Qué decir de la caza y de la pesca, deportes tan extendidos como prestigiosos en los cinco continentes; es verdad que en los países anglosajones, hay periódicas campañas contra la caza del zorro, animal que es despanzurrado por millares en cada estación apenas se levanta la veda por el puro placer del cazador de matar a balazos un animal cuya carne no se va a comer y con cuya piel no se va a abrigar, pero también se cierto que si su reproducción no fuera de algún modo contenida dentro de ciertos límites, terminaría provocando verdaderas catástrofes ecológicas. Y en cuanto a la pesca, actividad que hasta ahora que yo sepa, con la sola excepción de la caza de ballenas, no ha movilizado en su contra a los militantes del frente de defensa animal ni a los pacifistas a ultranza. Recomiendo a los amantes de literatura sádica y sobre todo a los practicantes del sadismo, leer un artículo donde Luís María Ansón (“La pesca recreativa y las corridas de toros”, “La Razón” 28-11-2004 ) describe los pormenores de la pesca del lucio en un río que caracolea entre las montañas suizas. Aunque es diferente, no corre la sangre, la operación es de un refinamiento en el ejercicio de la crueldad que pone los pelos de punta, sobre todo al final de la larga agonía cuando el pez, con el paladar ya destrozado por el anzuelo de triple punta, va muriendo asfixiado con los ojos saltados y atónitos entre coletazos que se apagan en cámara lenta.
Mal de muchos consuelo de tontos, no estoy tratando de demostrar nada con estos ejemplos que se podrían alargar hasta el infinito, sino diciendo que si se trata de poner un punto final a la violencia que los seres humanos infringen al mundo animal para alimentarse, vestirse, divertirse y gozar, ideal perfectamente legítimo, sin duda sano y generoso, ofrece tremebundas consecuencias, habrá que hacerlo de manera definitiva e integral, sin excepciones y a la vez sacrificando al mismo tiempo los toros y los zoológicos y por supuesto los placeres gastronómicos especialmente los carnívoros y las pieles, y todas las prendas de vestir y utensilios, objetos de cuero, piel y pelambreras y hasta las campañas de erradicación de ciertas especies, de insectos y alimañas. ¿Qué culpa puede tener el anopheles hembra de transmitir el paludismo, la rata la peste bubónica y el murciélago la rabia?, ¿se extermina acaso a los humanos portadores del sida, la sífilis o del contagioso catarro?, mejor que el mundo alcance esa utópica perfección en la que hombres y animales gozaran de los mismos derechos y privilegios, aunque claro está no de los mismos deberes, porque nadie hará entender a un tigre hambriento o a una serpiente malhumorada que se ha prohibido por la moral y por las leyes madrugarse a un bípedo o fulminarlo de un picotazo. Mientras no se materialice está utopía, seguiré defendiendo las corridas de toros por lo bellas y emocionantes que pueden ser, sin por supuesto, tratar de arrastrar a ellas a nadie que las rechace porque se aburre, o porque la violencia y la sangre que en ellas corre les repugnan.
A mi me repugnan también pues soy una persona más bien pacífica, y creo que le ocurre a la inmensa mayoría de los aficionados, lo que nos conmueve y embeleza en una buena corrida, es justamente que la fascinante combinación de gracia y sabiduría, arrojo e inspiración de un torero y la bravura, nobleza y elegancia de un toro bravo, consiguen en una buena faena, en esa misteriosa complicidad que los encadena, eclipsar todo el dolor y el riesgo invertidos en ella, creando unas imágenes que participan al mismo tiempo de la integridad de la música y del movimiento de la danza, la plasticidad pictórica del arte y la profundidad efímera de un espectáculo teatral. Algo que tiene de rito e improvisación, y que se carga en un momento dado de religiosidad, de mito y de un simbolismo que representa la condición humana, ese misterio de que está hecha esta vida nuestra, que existe solo gracias a su contrapartida que es la muerte.
Las corridas de toros nos recuerdan dentro del hechizo en que nos sumen las buenas tardes, lo precaria que es la existencia y como gracias a esta frágil y perecedera naturaleza que es la suya, puede ser incomparablemente maravillosa.
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Abril 16, 2008 @ 23:51
VICTOR MENDEZ DEFIENDE LA FIESTA ANTE LOS “ECOLOGISTAS
La Mejor Revista de Toros de Diciembre 2007 a Enero de 2008
Cortesía: Ricardo López Solano
Por considerarlo de máximo interés queremos publicar algunos apartes de la magnífica defensa de la fiesta brava escrita por el torero Víctor Méndez a un grupo de los llamados ecologistas.
“Los toreros somos obedientes a un destino, impulsados por una fuerza misteriosa que nos ha llevado a serlo. La de torero es, fundamentalmente, una profesión porque se profesa en ella, como se profesa en religión e imprime carácter. Se equivocan quienes piensan que el torero lo es por ambición económica, soberbia, vanidad o para sentirse un poco héroe entre el algodón de la admiración popular. Pertenezco a una generación de toreros educada en el respeto a los demás, que defiende la libertad individual y colectiva, los derechos humanos y la democracia.”
En relación al tema de la “crueldad” esgrimido frecuentemente por los enemigos de la fiesta, anota: “Creo obligado abordar por mi parte un aspecto tan importante como actual: el de la crueldad, esgrimida por los antitaurinos, que entraña el derramamiento de sangre. Aunque en mi país, Portugal, no se ejecuta la suerte de matar en el ruedo, sin ella el toreo queda incompleto, puesto que, aunque no en presencia de los espectadores, el toro acaba muriendo siempre. Tampoco se salvan de ella las reses carácter utilitario contra el nadie se subleva, a pesar de que acaban en los mataderos no sólo de una forma prosaica sino premeditadamente cruel y sin posibilidades de defensa, como sucede en el ruedo, donde la condición y el instinto del toro bravo así lo requieren y aceptan. En cuanto a las razones de los ecologistas, yo soy torero y soy ecologista y no hallo en esto contrasentido. En ningún momento me imagino gozando por hacer sufrir a un animal, y el toro es uno de los animales más bellos de la creación. Hay un ecologismo ético y un ecologismo estético, de cartón-piedra, que se afana en lo accesorio. El toro bravo nace para morir de forma menos vergonzante que un ser humano en la silla eléctrica. Lo que parece pretender un cierto ecologismo de salón es que acabe electrocutado en un matadero industrial, como los cerdos.”
Mas adelante agrega el torero: “Amamos la Naturaleza porque en ella hemos aprendido lo esencial y no lo adjetivo. No hemos sido los toreros quienes hemos fabricado los guetos de hormigón de las ciudades, ni hemos levantado esas chimeneas pestilentes, ni ahogado la fauna de los ríos ni inventado la dinamita o el plutonio… Estos ecologistas se niegan a admitir la entidad de un sacrificio ritual con el que nadie se alegra en la plaza como ellos cuando nos adjetivan de torturadores. Sin embargo admiten, implícitamente, la dramática y natural le de la selva, donde unas especies son victimas de otras en una cadena interminable.
En el ruedo la diferencia es tan sólo de escenario y protagonistas. ¿Por qué no se lucha por detener masacres tan espantosas como las de esos centenares de miles de seres asesinados en cualquiera de los conflictos armados que nos ilustran cada día a la hora de comer en los telediarios, sin que nadie mueva un dedo?
Aquellos ciudadanos que rechazan las corridas de toros utilizan argumentos apasionados, que según ellos creen fundamentados en el sentido común, en la inteligencia y en el desarrollo de la sensibilidad, pero lo que urge no es acabar con las corridas, es defender al hombre y desterrar del planeta todas las violencias provocadas por el hombre que lo acecha o habremos perdido la conciencia de nuestra condición humana.”
Víctor Méndez
Matador de Toros
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Abril 25, 2008 @ 23:42
Me encontré con la siguiente perla en uno de los email que me llegaron hace poco y en el que se muestra con claridad suficiente como al invertirse el instinto de la muerte de la presa por la supervivencia, lleva a que en el caso de las personas que se oponen a la muerte del toro en el ruedo, inviertan este instinto, deseando en consecuencia la muerte del torero:
Date: Fri, 4 Apr 2008 07:49:13 -0500
From: alvagal51@gmail.com
FW: S.O.S POR LOS TOROS ( MIREN ESTOY Y DIFUNDANLO…. MALDITOS TOREROS DE MIER….!!!! %&$”$%&!!!
DIFUNDAN POR FAVOR ESTE MAIL POR LA VIDA DE ESTOS POBRES ANIMALITOS…
MALDITOS TOREROS ASESINOS!!!!
POR ESO DISFRUTO TANTO CUANDO LOS CORNEAN!!!….
Al final de uno de las fotos anexas en el archivo que adjunta este amigo antitaurino dice: “Solo los psicópatas gozan con el sufrimiento de otros, ¿eres tu uno de ellos? ¡Reflexiona! ¡Rechaza! Esta es una situación que no debe continuar.
Pregunto yo, ¿Quién será el psicópata aquí? ¿No será este amigo de los toros que disfruta cuando el toro cornea al torero?
Lean a continuación lo que dice el torero español Manuel Díaz “El Cordobés” ante un pregunta que le hace el critico taurino de la revista “Aplausos” No. 1184 del 5 de junio de 2000:
-A veces el público obliga a los toreros a traspasar los límites de la prudencia.
Y el Cordobés responde: - Nunca el público desea que un toro coja a un torero. De eso estoy seguro. El Público de Madrid es exigente de por más, pero también tengo que decir públicamente que cuando te entregas, también el se entrega como el que más. Me voy de Madrid, y por favor póngalo usted claro, muy contento y satisfecho por la sensibilidad que me ha demostrado su afición. El respeto y la ovación que me dedicaron camino a la enfermería, chapeau.
Como les parece la sensibilidad del público de Madrid, (no solo es el de Madrid, sino todos los públicos amantes de las corridas de toros) ante la cornada de un torero. Por esa razón es que yo concluyó en uno de mis ensayos, que los que están en contra de la muerte del toro en el ruedo, trucan el instinto de la muerte de la presa por la supervivencia por la muerte del torero. Este instinto lo que ha hecho es desviarse, pero sigue vivito y coleando y en consecuencia lo que busca una salida sustituta, ya que un instinto con casi mil millones de años de formación, comparada con la historia de la cultura que apenas tiene en su haber unos 3 mil años, como sumo, no le hace la menor mella para arrancarlo de raíz como presumen los antitaurinos Me pregunto neuvamente,¿quiénes serán los psicópatas aquí, en especial cuando se desemvuelven contra natura?
Post numero 100 Blog del lncognito | Blog del lncognito comenta,
Escrito en Abril 30, 2008 @ 9:24
[…] Otros post con bastante participacion: “Juanes - La vida es un ratico“, “Crueldad contra animales ¿Patrimonio Cultural de la Nacion?” y “La diarrea de Harry Potter” […]
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Mayo 17, 2008 @ 23:08
Es moral lo que hace que uno se sienta bien, inmoral lo que hace que uno se sienta mal. Juzgadas según estos criterios morales que no trato de defender, las corridas de toros son muy morales para mí.
Ernest Hemingway
Y para que más pueden servir los gallos de pelea, sino para pelear.
Ernest Hemingway
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Junio 2, 2008 @ 22:21
Publicado en la página web www.desdelcallejon.com el Lun Jun 02, 2008 2:40 pm
“EL TORO NO TIENE RECUERDO NI SENSACIÓN DE DOLOR”
El doctor Illera y su equipo han demostrado que el toro bravo padece menos dolor y estrés de lo que estimaba la creencia popular. Juan Carlos Illera, amante del toro de lidia, que no de la fiesta de los toros, ha recibido duras críticas e, incluso, amenazas de sectores antitaurinos que desprecian sus estudios de los mecanismos por los que el toro contrarresta el dolor. Hace unos días expuso sus tesis en Bilbao, invitado por el Club Taurino.
-¿Se puede medir el dolor del toro?
-Sí. Del mismo modo que no podemos hacerlo con el sufrimiento. El toro de lidia, como consecuencia de la depuración genética, es un animal único. Tiene el tálamo, primer centro regulador del dolor, más desarrollado que un toro manso. Hemos medido la velocidad de transmisión de la información entre las neuronas dentro del propio tálamo… ¡y es casi el doble de rápida que en el manso! Si la información llega mucho más rápido, la respuesta será mucho más rápida.
-¿En qué otros aspectos el toro de lidia es un animal único?
-En todos. Es una raza única y la han conseguido los ganaderos sin saberlo. ¿Ejemplos? Su estructura testicular, cerebral y adrenal son diferentes. Es un animal exclusivamente preparado para la lidia.
-¿El toro sufre o no sufre?
-No quiero hablar de sufrimiento, digamos que el toro padece dolor pero tiene la gran capacidad de superarlo. Posiblemente en un 90%.
-¿En el transcurso de la lidia el toro aumenta su resistencia al dolor?
-Totalmente. Es un hecho empírico. Al medir la liberación de hormonas, cuando el toro salta a la plaza apenas existe registro de su existencia. Sin embargo, aumentan progresivamente cuando se le inflige dolor. Para el toro, el momento más estresante de la lidia es al salir al ruedo… y sin embargo es cuando menos metaendorfinas libera.
-Los animales huyen cuando se les causa dolor. Sin embargo, el toro vuelve al castigo, ¿es masoquista?
-No. Simplemente se desprende del dolor. No tiene recuerdo, ni sensación de dolor, ¡por eso regresa! Recordemos que el toro en el ruedo se encuentra en un hábitat desconocido y que los toreros le incitan, le provocan la embestida. El toro, por su carácter dominante y su sentido de la jerarquía, considera que los toreros se entrometen en su terreno y ataca.
-En su estudio afirma que los toros que mayor estrés sufren son los utilizados en festejos de recortadores.
-Hemos analizado a los toros durante su transporte, el ejercicio de la lidia, el espectáculo de rejones, los recortes y la lidia portuguesa, donde los toros no son picados ni muertos a estoque. Donde más estrés sufren los toros es a la hora de ser transportados y en los festejos portugueses. Después, en los espectáculos de recortes, le sigue el rejoneo y, finalmente, la lidia convencional. Cuanto mayor es el ejercicio físico realizado mayor es la cantidad de estrés producida.
-¿Los hombres también segregamos endorfinas como analgésico?
-Igual que los toros. Lo que sucede es que, por desgracia, los hombres no tenemos la capacidad de segregar tantas hormonas como el toro, tenemos menor capacidad para calmar, de sedar el dolor.
-¿Por qué ‘en caliente’ lo toleramos?
-Porque ‘en caliente’ estamos liberando una cantidad ingente de endorfinas. Miembros de la Asociación de Cirujanos Taurinos de España nos han mostrado vídeos de toreros a los que se les ha abierto el pecho de un lado a otro, podía verse el pulmón, ¡y no existe percepción alguna de dolor! ¡Ni al coserle para cerrar la herida! Los toreros también son de otra pasta.
-¿Es posible que los matadores de toros tengan la misma reacción hormonal que los toros frente al dolor?
-Por lo que la experiencia nos indica, ¡no! (risas). Al contrario. Durante la lidia, al torero, en vez de bajarle el estrés, le sube mucho… no ¡muchísimo!
-¿En qué momento de la lidia el torero padece más estrés?
-Antes de salir el toro, el momento que trascurre desde que suenan los clarines hasta que el toro asoma por la puerta de toriles. Habíamos oído que los toreros cuando más estresados estaban era momentos antes de iniciarse el paseíllo, en el patio de cuadrillas, pero la realidad niega esa creencia. Hemos llegado a medir cantidades cercanas a los 90 nanogramos por mililitro de cortisol, cuando lo máximo que soporta un mortal son 10 nanogramos. Es una barbaridad la cantidad de cortisol que generan y el tiempo, cerca de cinco horas, que permanecen estresados. Cualquier organismo se colapsaría, sufriría una parada cardiaca… los toreros son de otra pasta. Un motociclista, que vive también un peligro de muerte real, libera 30 nanogramos. La diferencia es más que significativa
.
-Se confiesa amante del toro bravo, pero no defensor de la fiesta.
-No lo soy. A mí no me gustan las corridas de toros, pero defiendo las tradiciones de nuestro pueblo. Me gusta el toro como animal. Sólo he visto tres corridas. Para el estudio siempre estuve en el desolladero.
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Junio 7, 2008 @ 19:20
El mundo del toro presenta con la cara alta la fiesta en Bruselas, sede del parlamento europeo
Por: Tendido7 (Página web de Caracol Radio)
Fecha: 06/05/2008
Enrique Ponce, Víctor Méndez, Castella, Cesar Rincón, Juan José Rueda, entre otros, estuvieron presentes en Bruselas, sede del parlamento europeo para explicar la fiesta, promoverla y dejar sentado que las premisas de los anti taurinos carecen de fundamento científico, ético, sociológico y cultural.
Las tesis de quienes no entienden la fiesta y buscan su extinción fueron rebatidas una a una con argumentaciones profundas de los taurinos que se hicieron presentes en Bruselas.
La exposición.
Se colgó una exposición ” Entre el hombre y el toro ” en la Sala Yehudi Menuhin que muestra distintos aspectos de la fiesta y que recibió cálidos elogios.
César Rincón.
Intervino el maestro colombiano con un emocionado discurso que conmovió a los asistentes que lo aplaudieron de pies como en las grandes tardes mientras Víctor Méndez habló en su lengua natal, el portugués y Castella, en la suya, el francés, dándole al acto una universalidad de la que tomaron nota los euro diputados.
Colofón.
El guitarrista José Carbonell “Montoyita” desgranó su arte para cerrar una jornada plena de emociones y la certeza de que la Fiesta más allá de cualquier discusión seguirá como testimonio de tradición y cultura, entre otras cosas, para preservar una especie, el toro bravo, que para fortuna no está extinguida como otras y que justamente la presencia del toro por la geografía de Europa y América garantiza la vida de otras especies que conviven armónicamente.
John comenta,
Escrito en Junio 18, 2008 @ 23:40
No soy vegetariano y tal vez no podría serlo, la mayoría de los humanos consumimos carne y pienso que en ese sentido es necesario sacrificar animales, no se si sea posible reducirles el sufrimiento en la hora de su muerte pero me gustaría que así fuera. Soy ingeniero en automática industrial y tengo alguna idea de los procesos automáticos en la industria de la carne y aunque que me parecen crueles cumplen un fin y en la medida en que somos carnívoros es un fin necesario, al final siempre tendremos que alimentarnos de otro ser vivo. Para un toro morír en una corrida es un proceso más lento y terrible que morir en un matadero. Quienes comemos carne sabemos que algún animal sufrió y murió para que pudieramos alimentarnos pero eso no quiere decir que aceptemos que la carne que nos alimenta provenga de un animal desalmada e innecesariamente torturado durante horas.
El hecho de que el próposito final de un animal sea su sacrificio no justifica la alternativa de alargar su sufrimiento en un espectáculo público, no se mucho de antropología o historia y corríjanme si me equivoco pero no creo que nuestros ancestros nómadas de quienes imagino que heredamos el instinto de caza celebraran la cacería con la tortura y humillación pública de sus presas. Pienso que lo importante no es si el toro realmete siente o no dolor ya que creo fírmemente que se puede sufrir sin sentir ningún dolor físico, es algo que no puedo sustentar científicamente pero así lo siento de corazón, también de corazón me siento carnívoro pero no bárbaro.
John Peña
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Junio 24, 2008 @ 22:37
Jhon
Existen cementerios de mamut en los que los hombres del tiempo de las cavernas los conducían a unos callejones sin salida que daban a un precipicio, y de ahí los hacía desbarrancar para matarlos con la caída.
La cacería es un fin en si misma, y es independiente de la necesidad de comer. Y es que cazar es muy dispendioso y requiere del gasto de mucha energía, y la evolución al respecto le tocó hacer el artilugio de darle mayor placer a la acción de cazar que la de comer. Cazar y comer son procesos con apetencias interconectadas pero independientes, y esto es valido para los animales carnívoros y para el hombre. Se dice que los animales carnívoros solo matan lo que consumen, no es cierto, si pueden y tienen la energía suficiente matan las presas una tras otras hasta que se les cansan las mandíbulas.
Paul Leyhausen, autor del libro “Biología del comportamiento” que ha sido uno de los principales investigadores de los niveles de apetencias en las acciones de caza de los animales carnívoros, ha observado entre los gatos experimentales como algunos de ellos mataban una tras otra las ratas que les metían en la jaula hasta que terminaban agotados. En Animal Planet vi a una leona que mató a tres ñues uno tras otro, y no siguió matando porque quedó exhausta.
Leyhausen comenta en el libro aludido, que en los carnívoros las acciones acechar, rastrear, saltar sobre, aferrar a la presa, dar el mordisco mortal y luego comer lo que se ha matado, cada uno de ellas dispone de un ritmo endógeno propio; sus niveles actuales de carga (especie de batería que se cargan y descargan) y con él sus umbrales de excitación fluctúan ampliamente con independencia unos de otros. Así, el “nivel de carga” del “corretear la presa” se eleva más rápidamente tras largo tiempo de no desencadenarse que el matar o el de espiar. El hambre y la saciedad no tienen ningún influjo inmediato sobre el ritmo endógeno de cada una de las acciones de apresamiento. Y es eso lo que ocurre con el instinto de caza en el caso de los humanos, que al contar con armas o elementos de pesca matamos o cazamos muchos más animales de los que podríamos digerir, y solo por el placer que produce cazar y pescar.
Cuando no contamos con este conocimiento, terminamos aplicando una doble moral en nuestra vidas, al estilo de los antitaurinos, que mientras atacan decididamente a los taurinos (el toro de lidia no está en peligro de extinción) les importa un comino como matan los animales que ingieren o como dice vargas Llosa en el articulo que reproduje con anterioridad: “¿Es más grave en términos morales la violencia que puede derivar de razones estéticas y artísticas que la que dimana del placer ventral?, me lo pregunto después de leer un impresionante artículo de Albert Boadella (ABC 18-4-04) acusando de fariseos a quienes horrorizados por las crueldades taurinas piden que se cierren las plazas, y que no tienen empacho sin embargo en atragantarse de sabrosas butifarras catalanas. ¿Que requiere la elaboración de la cualidad de esta exquisita delicatessen mediterránea?, que dos millones de cerdos vivan toda su vida en apenas dos metros cuadrados, mientras intentan encumbrar constantemente su patas sobre unas rejas por las que fluyen sus excrementos, su único movimiento posible, se reduce a inclinar ligeramente la cabeza para comer pienso, ya que el transporte al matadero se efectúa en idénticas condiciones”.
¿Entonces? Todos estos ataques no son más que desconocimiento de cómo funcionamos instintivamente y de cómo ha sido nuestra evolución en tantos millones de años de peregrinaje sobre la tierra. Como lo decía en otra de las sesiones anteriores, 3 mil años de cultura que tiene la raza humana no le hacen la más mínima mella a 3 mil millones de años de evolución instintiva. ¿Qué cambios fundamentales puede hacerle a la gran masa del océano el rizado de las olas que produce el viento en su superficie. Igualmente que efectos fundamentales a nuestras raíces instintivas puede hacerle el temor al señalamiento bárbaros con el que nos tildan los antitaurinos, ninguno, por supuesto, a excepción de confundirse y terminar en consecuencia deseando la muerte del torero por la del toro, que no es más que cambiarle el sentido al instinto de matar la presa, ya que el instinto seguirá intacto, inmutable, pero para el caso desviado de su ruta original, el animal hacia el hombre (el torero).
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Julio 4, 2008 @ 16:32
Adjunto fragmento de la novela de Ernest Hemingway “Muerte en la tarde”, el mejor escrito que existe sobre el placer de dar muerte a la presa, libre, por supuesto, de prejuicios de tipo ético, moral y religioso. De alguna manera este gran escritor, premio Nóbel de literatura, no se dejó influenciar con los que se muestran contrarios a las corridas de toros, y a la muerte del toro en el ruedo. ¡Que la disfruten!.
Capítulo diecinueve
Capítulo diecinueve
“No más que dos maneras correctas de matar a los toros con espada y muleta, y como las dos dan origen a un instante en que la cornada es inevitable a la franela, los toreros han ido alterando concienzudamente esta suerte, que es la más bella de la lidia, hasta el punto que, de cada cien toros que veáis matar, noventa recibirán la estocada de un modo que no es más que una parodia de la verdadera suerte de matar. Una de las razones que hay para ello es que rara vez un gran artista de la capa y de la muleta es a la vez un gran matador. A un gran matador tiene que gustarle matar; si no cree que matar es la cosa mejor que puede hacerse, si no es consciente de la dignidad de este acto y no encuentra en el mismo su propia recompensa, será incapaz de la abnegación necesaria para la verdadera suerte de matar. El verdadero gran matador tiene que tener un sentido del honor y un deseo de gloria que sobrepase con mucho el del torero ordinario. Con otras palabras: tiene que ser un hombre sencillo. Debe también sentir placer matando; no simplemente la satisfacción de haber puesto en juego su habilidad con la muñeca, su ojo clínico, o su destreza para manejar su mano izquierda mejor que los otros, ya que ésa es la forma más sencilla de ese orgullo, y ese orgullo lo sentirá por el simple hecho de ser un hombre; sino que debe saborear una satisfacción espiritual en el momento de matar.
Matar con limpieza y de manera que proporcione placer estético y orgullo ha sido siempre una de las grandes satisfacciones de toda una porción de la raza humana. Pero a causa de que la otra parte, la que no gusta de matar, ha sido siempre la más coordinada y ha dado la mayoría de los buenos escritores que han existido, tenemos muy pocos testimonios escritos de la verdadera alegría de matar. Uno de los mayores placeres que existen, aparte los placeres puramente estéticos, como la caza de las aves, y los que originan orgullo, como la caza al acecho de piezas importantes, donde es la importancia, desproporcionadamente acrecentada de la fracción de segundo en que sale el tiro por el cañón de la escopeta lo que produce la emoción, es el sentido de rebelión contra la muerte que experimenta el que la administra. Una vez que se ha aceptado la regla de la muerte, «no matarás» es un mandamiento fácil de respetar; pero cuando un hombre se siente en rebelión contra la muerte, experimenta un placer asumiendo el mismo uno de los atributos divinos, el darla, y éste es uno de los sentimientos más profundos que puede experimentar todo hombre capaz de experimentarlo. Son cosas, desde luego, hechas con orgullo, y el orgullo es un pecado cristiano y una virtud pagana. Pero es el orgullo el que hace la corrida de toros y es la verdadera alegría de matar la que hace al gran matador”
Ricardo López Solano comenta,
Escrito en Julio 5, 2008 @ 7:39
En la primera frase del segmento del capitulo del esnayo de Ernest Hemingway “Muerte en la tarde” despueés de la primera palabra “No” sigue “hay”. El primer parrafo lo transcribo a continuación:
“No hay más que dos maneras correctas de matar a los toros con espada y muleta, y como las dos dan origen a un instante en que la cornada es inevitable a la franela, los toreros han ido alterando concienzudamente esta suerte, que es la más bella de la lidia, hasta el punto que, de cada cien toros que veáis matar, noventa recibirán la estocada de un modo que no es más que una parodia de la verdadera suerte de matar….”